
La aventura de dos grupos navarros por Perú e Islandia: de la cultura inca a los glaciares
Mientras muchos regresan a la rutina, algunos navarros han decidido alargar sus vacaciones con destinos que prometen aventura y paisajes inolvidables. Dos grupos de amigos disfrutan de experiencias completamente distintas: un viaje a través de la historia y la diversidad de Perú y una inmersión en la naturaleza más salvaje y pura de Islandia.
Tres amigos navarros, Carlos, Jon y Borja, junto a Edu, hermano de este último, han elegido Perú para celebrar su 30 cumpleaños.
La elección del destino no fue casual, ya que, según explican, “Sudamérica nos atraía mucho”. Buscaban un viaje especial y se decantaron por este país por su gran diversidad: “puedes encontrar desde selva, desierto, altas montañas como los Andes”.
Para ellos, representa “la gran aventura que supone venir aquí a Perú”.
El itinerario de los tres amigos abarca 14 días y comenzó en Lima. Desde allí, visitaron el parque natural de Paracas para ver lobos marinos y pingüinos, y después se adentraron en el desierto de Ica y el oasis de la Laguna de Huacachina.
Tras pasar por Arequipa, volaron a Cusco, una ciudad que les está “maravillando no solo por lo bonita que es, sino por el entorno”. El plan ha culminado con el trekking del Salkantay, una ruta de cinco días que les llevará hasta la icónica ciudadela de Machu Picchu.
Más allá de los paisajes, una de las grandes sorpresas para el grupo ha sido la hospitalidad de sus gentes.
“Una de las cosas que más nos está sorprendiendo es el buen trato que tiene la gente de aquí y con los turistas”, comentan. Además, el viaje se ha convertido en una inmersión en la cultura inca, de la que se están “empapando un poco, tanto por el idioma, el quechua, como por todas las costumbres que tenían en aquella época”.
A más de 2.500 kilómetros de distancia, otro grupo de navarros procedentes de Elizondo, formado por Aimar, Maite, Julen y Lorea, se ha embarcado en una aventura por Islandia.
Eligieron este destino porque buscaban “un sitio con naturaleza muy diferente a lo no que estamos acostumbrados”. Les atraían especialmente “los paisajes volcánicos, los glaciares y la posibilidad de ver animales en libertad, como ballenas, focas”.
Para explorar la isla, el grupo está recorriendo la Ring Road, la carretera principal que le da la vuelta por completo.
Esto les permite ir “parando en distintos puntos de interés a lo largo de la carretera, sin prisas, y también adaptándonos al tiempo”. Según explica Maite, “lo que más nos está sorprendiendo es la variedad de paisajes en tan poco espacio”.
En un solo día han podido visitar un glaciar, explorar cuevas de hielo y caminar por una playa de arena negra conocida como la “playa del diamante” por los trozos de hielo que la cubren.
Además, destacan lo “salvaje y poco masificado que está todo”.













