
Confirmado por ley: multas de 500 euros a los propietarios de perros que dejen a su mascota atada en la puerta del supermercado
Un gesto tan cotidiano como atar al perro en la puerta de un supermercado durante la compra se ha convertido en una infracción sancionable. Así lo ilustra un vídeo reciente en el que dos perros esperan atados mientras sus dueños están en una tienda.
Con la nueva Ley de Bienestar Animal ya en vigor, esta acción puede acarrear una multa de 500 euros, abriendo el debate sobre la proporcionalidad de la sanción.
La nueva legislación cataloga esta situación como una infracción leve, penada con multas que oscilan entre los 500 y los 10.000 euros. Como expone la cuenta de Instagram especializada en derecho, @Litigios_es, la sanción es comparable a la de usar el móvil durante la conducción o dar una tasa de alcoholemia positiva, lo que para muchos resulta excesivo.
La ley tiene como objetivo proteger a los animales domésticos y especies silvestres para evitar el maltrato y el abandono.
A pesar de su entrada en vigor medio año después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado, la ley ha arrancado a medio gas. Aspectos clave como el curso obligatorio para tener mascota o el seguro de responsabilidad civil no serán de aplicación hasta que se apruebe un reglamento específico.
Esta situación ha generado numerosas dudas entre los más de 29 millones de animales de compañía que se calcula que hay en los hogares españoles, por lo que muchos veterinarios están intentando explicar los puntos más complejos de la normativa.
Uno de los cambios más significativos es la prohibición de la venta de perros, gatos, conejos o hurones en tiendas. A partir de ahora, la cría solo podrá ser efectuada por personas inscritas en el Registro de Criadores de Animales de Compañía.
Esta medida pone en jaque a unas 5.500 tiendas en España y a un mercado que mueve 4.000 millones de euros al año, afectando a casi 200.000 empleos.
Juan Luis, un criador de perros en Colmenarejo (Madrid), cree que aunque la ley puede beneficiarle, el sector va a quedar muy dañado. Su principal crítica, compartida por otros profesionales, es que “no se haya contado con los profesionales que se dedican a este sector para poder redactarla”.
Además, el criador ha observado un efecto adverso tras la aprobación, pues asegura que “la gente ha empezado a abandonar a sus animales porque no quieren problemas con posibles multas”.
Juan Luis considera que “una norma como esta no se puede hacer con esta rapidez” y lamenta que “todavía falta mucho trabajo por delante para proteger como se debe a los animales”.
Mientras las asociaciones animalistas celebran que por fin “se ha hecho justicia y se ha dado voz a tantos años de lucha exigiendo una ley nacional”, la ley no ha estado exenta de polémica. Uno de los puntos más debatidos ha sido la exclusión de los perros de caza y los de otras actividades profesionales de la normativa, una decisión que ha dividido opiniones.













