El debate sobre la humanización de las mascotas: ¿Amar mejor o simplemente humanizar?

El debate sobre la humanización de las mascotas: ¿Amar mejor o simplemente humanizar?
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El debate sobre la humanización de las mascotas: ¿Amar mejor o simplemente humanizar?

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El adiestrador canino Jonay Alemán, fundador de JAG’OG CANARIAS, ha levantado un debate crucial sobre la creciente tendencia a la humanización de las mascotas. En declaraciones recientes, Alemán ha advertido sobre la diferencia entre querer a un perro y, en cambio, confundir ese cariño con la humanización, una práctica que, según él, puede ser perjudicial para el bienestar animal.

¿Dónde está la línea entre cariño y humanización?

Alemán pone como ejemplo el uso de abrigos o carritos para perros, señalando que a menudo se utilizan por el gusto del dueño y no por una necesidad real del animal. “El abrigo o el carrito es por gusto nuestro, no por necesidad de ellos”, afirma, subrayando que para un verdadero cuidado de la mascota es esencial respetar su naturaleza y evitar tratarla como a una persona.

El adiestrador enfatiza que los perros tienen necesidades distintas a las de los humanos y que disfrutan más con actividades propias de su especie. En su opinión, un perro siempre preferirá correr libremente por el campo o disfrutar de una playa canina antes que acompañar a sus dueños de compras, una actividad que considera carente de beneficios para el animal.

La creciente permisividad y sus riesgos

La tendencia a la humanización ha llevado a una mayor permisividad en espacios públicos, como centros comerciales y museos.

Sin embargo, Alemán se muestra escéptico ante medidas como la reciente decisión de los museos de Tenerife de permitir la entrada a perros, gatos y hurones. “No sé cómo va a disfrutar el perro de un museo”, comenta, argumentando que estas decisiones a menudo priorizan el deseo del dueño por encima del bienestar del animal.

Alemán también critica las restricciones contradictorias que imponen algunos lugares ‘pet-friendly’, como limitar el acceso por el peso del animal. En su opinión, lo fundamental es que el animal esté bien educado y socializado, independientemente de su tamaño. Al mismo tiempo, reconoce que es comprensible que algunas personas no deseen la presencia de animales en ciertos entornos y que es importante respetar su espacio.

Propuesta para una convivencia armoniosa

Para garantizar que un animal sea apto para espacios públicos, Jonay Alemán propone implementar programas como el ‘Ciudadano Canino Ejemplar’, impulsado por la Asociación Nacional de Adiestradores.

Este programa evalúa la sociabilidad del perro a través de pruebas, asegurando que no perturbará a otros usuarios.

Concienciación y educación canina: Un camino positivo

A pesar de sus críticas, Alemán reconoce un aspecto positivo: “la gente se está preocupando más en educarlos”. Esta mayor concienciación sobre la educación canina beneficia tanto al animal como al dueño, permitiéndoles disfrutar juntos en más situaciones y lugares.

En conclusión, Jonay Alemán insiste en que la clave no es querer menos a los animales, sino entenderlos mejor. “No se trata de quererlo menos, sino de quererlo mejor”, afirma, explicando que un perro siempre preferirá un paseo de calidad a un objeto material innecesario.