
O Gran Camiño firma otro final apoteósico en Santa Trega
Otra edición para coleccionistas de O Gran Camiño. La carrera ciclista gallega, que estrenó en esta edición de 2026 nuevo formato de cinco etapas y cambio de fechas, volvió a llenar las aceras de la Comunidad de Galicia en una fabulosa semana semana de competición.
Los ciclistas arrancaron en A Coruña con una crono individual y acabaron, con las fuerzas muy justas, en otro gran final en el Monte Trega, donde en 2023 Jonas Vingegaard se alzó con el triunfo, y con otro espectacular paso por el Vía Crucis, un tramo de pavés que poca hacia arriba a escasos trescientos metros de la meta.
Santa Trega es un final muy explosivo.
No por longitud, ya que la subida no alcanza los cinco kilómetros, pero sí por su carretera sinuosa y el gran desnivel que se salva con respecto al mar, que aumenta el nivel de grandeza de la etapa.
A Guarda tenía que decidir el ganador final de la presente edición de O Gran Camiño y, como era de esperar, no defraudó. Con la gasolina justa en los corredores tras las dos subidas previas al Alto da Valga, a la cabeza de carrera se pusieron los cuatro grandes animadores de la carrera de este año.
Iván Romeo, del Movistar, que llegaba al final tras haber ganado la etapa con final en el Padrón natal de Pepe Domingo Castaño.
Jørgen Nordhagen, del Visma, un joven llamado a ser el sustituto de Vingegaard. Adam Yates, del UAE, que defendía el maillot amarillo.
Y Alessandro Pinarello, del NSN, con piernas para afrontar el sprint final y convertirse en el ganador de la etapa.
El británico Adam Yates hizo valer su veteranía y superioridad para mantener el pulso a los más jóvenes y entrar tercero en linea de mete, resultado que le servía para vestir de líder al final de O Gran Camiño y agrandando la leyenda de una competición que han ganado referentes mundiales como Alejandro Valverde o el propio Jonas Vingegaard.
La provincia de Pontevedra es muy amante del ciclismo. Y lo volvió a demostrar con multitud de aficionados en las cunetas durante toda la etapa.
Se vio a mucha gente animar a los ciclistas en el Alto da Valga, a la entrada de A Guarda y, sobre todo, en el espectacular tramo del Via Crucis, al que llegó una selección con los favoritos.
El cambio de fechas de la carrera, de febrero a abril, a pesar de lo apretado del calendario, ha demostrado ser un éxito, sobre todo en lo relacionado con la meteorología.
Y las cinco etapas, a diferencia de las cuatro que se corrían en las ediciones anteriores, dan un punto más de nivel a O Gran Camiño, a pesar de que la UCI, en contra de la opinión de todos los protagonistas, siga sin querer poner en su justo valor.













