
Antifraude Propone Sancionar a Directivo de TMB por Exposición de Datos Confidenciales
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La Oficina Antifrau de Catalunya (OAC) ha iniciado un procedimiento sancionador contra un directivo de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), la empresa pública que gestiona el metro y el autobús en la ciudad condal. El motivo es la exposición de datos confidenciales de empleados en la intranet de la compañía.
La posible sanción, aún por determinar, podría alcanzar los 300.000 euros. Antifraude considera la presunta infracción como “muy grave”, al haber vulnerado las garantías de confidencialidad y anonimato de un informante de la propia OAC.
En los últimos años, varios empleados de TMB han solicitado amparo a Antifraude para obtener protección como informantes de presuntos casos de corrupción. Algunos lo hicieron tras alertar sobre la brecha de seguridad en la intranet, mientras que otros denunciaron o investigaron a altos directivos por presunto acoso laboral.
La posible multa recae sobre el director del área jurídica y de buen gobierno, quien también está imputado en un juzgado penal junto al consejero delegado y otra directiva por presunto acoso laboral a la jefa que investigaba irregularidades internas.
Esta propuesta de sanción se suma a la cuantiosa multa que la Autoridad Catalana de Protección de Datos (APDCat) pretende imponer a la compañía por los mismos hechos, que podría alcanzar los 15 millones de euros.
Desde TMB señalan que el afectado presentará alegaciones ante la Oficina Antifraude. Además, recuerdan que la brecha ocurrió hace más de un año, aseguran que lo pusieron en conocimiento de las autoridades y atribuyen el fallo a un “error” del “proveedor externo” encargado de la gestión del sistema informático.
Datos Sensibles al Descubierto
Hace un año se reveló que un error en la configuración de la intranet de TMB permitió que cualquiera de los casi 9.000 empleados de la compañía pudiera acceder y descargar cientos de gigabytes de información sensible de sus compañeros.
La información accesible, en algunos casos, era altamente confidencial e incluía expedientes de la propia Oficina Antifraude, denuncias al Canal Ético de la empresa, actas del Consejo de Administración, expedientes de Fiscalía, demandas laborales, informes de riesgos psicosociales y correos electrónicos.
También estaba expuesta información comprometedora del departamento de recursos humanos y del de compliance, como grabaciones de testigos entrevistados durante la instrucción de un caso de acoso laboral.
Los empleados de TMB también podían consultar datos de familiares de otros empleados, contratos de trabajo, solicitudes de baja, informes y diagnósticos médicos, denuncias policiales, sentencias judiciales, actas de conciliación en despidos e incluso convenios reguladores de regímenes de separación conyugal.
La propuesta de sanción de Antifraude representa un elemento más en la crisis de reputación que vive TMB. A los problemas derivados de la brecha de seguridad se suma la imputación de hasta cinco altos directivos en juzgados penales por dos presuntos delitos de acoso laboral.
En las dos querellas por presunto acoso laboral que se han presentado contra estos cinco directivos también se ha incluido la mencionada brecha de seguridad, ya que los datos de las dos denunciantes y toda la documentación de las investigaciones internas de sus casos estuvieron al descubierto durante meses.













