
Precariedad digital: De 'riders' a 'expats', un análisis sobre la explotación algorítmica
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Un nuevo libro colectivo, *Nómadas digitales y precarización algorítmica*, explora cómo el capitalismo de plataforma se aprovecha de la inestabilidad laboral y la necesidad de movilidad, afectando tanto a trabajadores precarios como a profesionales aparentemente privilegiados.
El ensayo analiza cómo empresas que prometían una nueva economía colaborativa han terminado explotando la vulnerabilidad de diversos grupos, incluyendo migrantes y aquellos en busca de ascenso social, para precarizar sus condiciones laborales.
¿Qué tienen en común un ‘rider’ y un ‘expat’?
Jorge Sequera, Ana Santamarina y Francisco Fernández-Trujillo, coordinadores del libro, plantean una pregunta clave: ¿Podría este nuevo modelo de capitalismo de plataforma llevar a que los nómadas digitales y los expats, a pesar de provenir de países del norte global y clases sociales más altas, sucumban a la precarización de manera similar a un ‘rider’ o una trabajadora de limpieza?
Disponibilidad constante y el ‘fomo’: El trabajo invade la vida
El libro define el capitalismo de plataforma como la “reorganización de la acumulación en torno a plataformas digitales que intermedian, controlan y monetizan interacciones entre usuarios, proveedores y anunciantes”. Estas plataformas, en lugar de generar valor a través del trabajo directo, se basan en el control de infraestructuras digitales y la extracción de rentas por su posición de intermediación.
Pablo Martínez, coautor de un capítulo sobre los expats en Barcelona, ilustra este control con un ejemplo: propietarios que alquilan viviendas a través de Airbnb utilizan grupos de WhatsApp para contactar a las mujeres que limpian los apartamentos, creando una dinámica de disponibilidad constante.
Esta necesidad de estar siempre disponibles, impulsada por el ‘fomo’ (miedo a perderse algo), difumina los límites entre el tiempo libre y el trabajo, especialmente en espacios de coworking. Para muchos migrantes temporales, estos espacios se convierten en los únicos lugares de socialización, llevando a una desconexión con la vida real de la ciudad.
Desarraigo compartido
Cristina Barrial Berbén, coautora del libro, señala que la idea de desarraigo resuena tanto en las empleadas de plataformas digitales de trabajos domésticos como en los usuarios de espacios de ‘coworking’.
Los autores definen a los expats como “extranjeros altamente cualificados que se trasladan fuera de sus países por iniciativa propia para conseguir un empleo de forma temporal”. Los nómadas digitales, por otro lado, son profesionales de las tecnologías de la información que trabajan a distancia, aprovechando los costes de vida más asequibles en otros países. La principal diferencia radica en que el expat suele tener una posición laboral más estable y una estancia más prolongada en el territorio.
Del análisis a la acción: Desmitificando fantasías y fortaleciendo vínculos
*Nómadas digitales y precarización algorítmica* destaca por su variedad de enfoques y su búsqueda de respuestas y alternativas. Se desmitifican conceptos y se revelan las debilidades del modelo. Pablo Martínez señala que “el deseo de ser nómada digital dura muy poco”, y que la soledad es un factor importante para aquellos que deciden abandonar este estilo de vida.
Plataformas y sindicatos
Cristina Barrial Berbén destaca que el sector de los cuidados con intermediación digital está “infraestudiado”, a pesar de su crecimiento exponencial en el sur de Europa. La digitalización se introduce en un sector “que no es nuevo ni *cool*”, pero que se expande “desregulado, feminizado y racializado”.
Sin embargo, la existencia de sindicatos y organizaciones ligadas al trabajo doméstico en algunas ciudades permite a las trabajadoras conocer y responder a los abusos de las plataformas. Además, las plataformas pueden crear un “enemigo común”, fomentando la organización y la protección mutua entre los trabajadores.
Las plataformas digitales y las “clases emergentes o distorsionadas”
Fernández-Trujillo advierte sobre la necesidad de analizar las “condiciones contextuales de las propias plataformas”. Jorge Sequera, director de GECU, señala que algunas prácticas, como ofrecer alojamiento a nómadas digitales, pueden generar una doble vinculación entre el trabajador y la plataforma, recordando a modelos capitalistas del pasado.
Nuevas formas de sindicalismo
Fernández-Trujillo plantea la idea de “clases emergentes o distorsionadas”, donde individuos ceden tiempo a una nueva clase media que lo utiliza para consumir o subcontratar servicios. Esta nueva dinámica genera “formas sindicales nuevas”, donde incluso los sindicatos tradicionales se adaptan para proteger a los trabajadores en este nuevo contexto.












