
Prostitución, 'gorrillas', mendicidad coactiva y vandalismo: las conductas que multará la nueva ordenanza de Cartagena
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Cartagena ha dado luz verde al borrador de la nueva Ordenanza de Convivencia Ciudadana, que podría aprobarse definitivamente a finales de año. La norma busca ser una herramienta “útil y eficaz” para actuar cuando el espacio público se degrada y aparecen conductas que alteran la vida de vecinos y comerciantes.
El texto se ha elaborado tras estudiar otras ordenanzas municipales y consultar experiencias contrastadas para adaptarlas a las necesidades de Cartagena.
“La convivencia necesita reglas claras, capacidad de reacción y una administración preparada para actuar”, señalan desde el consistorio, con el objetivo de proteger el derecho al uso común del espacio público, la seguridad y el respeto.
La ordenanza es un instrumento contra la mendicidad coactiva, agresiva o la que utiliza a menores y personas con discapacidad, pero “no sanciona la pobreza”. Si la mendicidad se ejerce con menores, la infracción se considera muy grave, con multas de entre 1.500 y 3.000 euros, y prevé la intervención de los Servicios Sociales y de los equipos mixtos de trabajadores sociales y policías.
Asimismo, se prohíbe ofrecer, solicitar o aceptar servicios sexuales retribuidos en la vía pública.
Negociar un servicio podrá acarrear multas de hasta 750 euros, mientras que mantener relaciones sexuales en el espacio público se sancionará con entre 750 y 1.500 euros. Si estas conductas se producen a menos de 200 metros de un centro educativo, la sanción puede alcanzar los 3.000 euros.
Las víctimas de explotación sexual no serán sancionadas y recibirán ayuda.
La normativa también actúa contra el vandalismo, como pintadas, carteles ilegales o daños en mobiliario urbano como papeleras o contenedores. La sanción no sustituye la obligación de reparar el daño, por lo que quien rompa algo no solo será multado, sino que también deberá pagar el arreglo.
Se prohíben otras conductas como acampar en vías públicas sin autorización, usar bancos para fines distintos a sentarse, bañarse en fuentes, realizar acrobacias con patines o bicicletas sobre el mobiliario urbano o los juegos con apuestas.
El consistorio subraya que la ordenanza “no tiene un afán recaudatorio, sino el afán primordial es reparar los daños causados y hacer de los espacios públicos espacios de convivencia”.
La Junta de Gobierno ha aprobado por otra parate la obras de acondicionamiento del puente de la Isleta de La Manga dotado con 400.000 euros, también la convocatoria de 30 puestos para el mercadillo de artesanía de Plaza Bohemia de La Manga para 2026 y 2027, y dos convenios de patrocinio para el festival La Mar de Músicas por parte de Estrella de Levante (45.000 euros) y Repsol (75.000 euros). También se ha adjudicado por 15 años la concesión del mobiliario urbano, que permitirá renovar todas las marquesinas en 30 meses sin coste para el ayuntamiento.













