TENSIÓN EN RENAULT ESPAÑA POR LA NEGOCIACIÓN DEL CONVENIO COLECTIVO

TENSIÓN EN RENAULT ESPAÑA POR LA NEGOCIACIÓN DEL CONVENIO COLECTIVO
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TENSIÓN EN RENAULT ESPAÑA POR LA NEGOCIACIÓN DEL CONVENIO COLECTIVO

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Las negociaciones para el nuevo convenio colectivo de Renault España se encuentran en punto muerto. La dirección de la empresa considera “inasumible” la propuesta sindical, alegando que incrementaría los costes en más de un 50%. Por su parte, los sindicatos denuncian una falta de voluntad negociadora por parte de la compañía y exigen un plan industrial que garantice el empleo y la estabilidad en las plantas.

En la cuarta reunión de la comisión negociadora, no se logró ningún acuerdo entre las medidas presentadas conjuntamente por UGT, CCOO, SCP, CGT y CSIF, y la propuesta de Renault Group.

Posturas enfrentadas

Renault España, en un comunicado, insiste en que la propuesta sindical se aleja de los “ejes prioritarios necesarios para asegurar el futuro de las factorías españolas con la adjudicación de nuevos productos”. La empresa considera clave la reducción del absentismo, el incremento de la flexibilidad y la contención de costes.

Han solicitado a los sindicatos que reconsideren sus demandas, argumentando que la situación actual podría perjudicar la competitividad de las factorías españolas dentro del Grupo Renault, afectando las futuras adjudicaciones.

Los sindicatos, sin embargo, acusan a la dirección de Renault de insistir en medidas de contención de costes que recaen sobre la plantilla, sin reconocer los esfuerzos realizados por los trabajadores.

Sergio García, delegado de CCOO en Renault España, lamentó la “falta real de voluntad negociadora” y que la empresa se haya negado a abordar aspectos considerados claves para la negociación. García defendió que sin la plantilla “no hay ni producción, ni calidad, ni futuro”, e insistió en que la plataforma conjunta busca mejoras en la flexibilidad para hacerla más equilibrada, subidas salariales por encima del IPC para recuperar poder adquisitivo y un plan industrial con compromisos firmes de productos, inversiones y empleo para todos los centros.

Desde CGT, se acusa a la empresa de intentar “imponer y no negociar”. El sindicato advierte que no aceptarán subidas salariales desligadas del IPC, incrementos de jornada anual, reducción de pluses, cambios en el sistema de vacaciones colectivas ni medidas que supongan un empeoramiento de las condiciones laborales, o un centro único Valladolid y Palencia. Han planteado incluso la posibilidad de adoptar medidas de presión si no se producen avances en la próxima reunión.

Bloqueo en la negociación

Durante la reunión, ambas partes abordaron el tema de la bolsa de horas y la flexibilidad, sin lograr avances.

La dirección argumentó la imposibilidad de aplicar ciertas propuestas sindicales, ya que reducirían la flexibilidad productiva. Pusieron énfasis en la limitación de los sábados de trabajo, el incremento de su compensación económica y la necesidad de acortar los plazos de preaviso. La representación sindical acusa a la empresa de querer ampliar la bolsa y empeorar las condiciones.

“Quieren trabajemos más por menos dinero”, resume CGT.

La próxima reunión de la comisión negociadora está programada para el 5 de marzo.