
Críticas Sindicales a la Gestión de Tubos Reunidos y al Rol de las Instituciones Vascas
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
El sindicato ESK ha expresado su profundo desacuerdo con la respuesta de las instituciones vascas ante el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) propuesto por Tubos Reunidos en su planta de Amurrio. Según ESK, las instituciones parecen estar adoptando la perspectiva de la empresa, en lugar de cuestionar la medida y proteger los puestos de trabajo.
Acusaciones de Complicidad Institucional
ESK argumenta que la situación actual de Tubos Reunidos no se debe a una crisis estructural genuina, sino a una combinación de problemas financieros, ajustes contables y decisiones empresariales cuestionables acumuladas a lo largo del tiempo. El sindicato afirma que los datos económicos disponibles contradicen la narrativa de una crisis estructural y sugieren una “complicidad institucional” con un modelo de gestión que califican de “parasitario”.
Análisis de las Pérdidas y la Deuda
Según los datos auditados de 2025, Tubos Reunidos registró pérdidas netas de 118,1 millones de euros y un EBITDA negativo de 22,8 millones. Sin embargo, ESK señala que una parte significativa de estas pérdidas se debe a deterioros contables (40,8 millones de euros) y a la carga financiera (aproximadamente 28 millones de euros).
El sindicato insiste en que el problema principal de la empresa es la deuda y la gestión, no la productividad ni la plantilla.
ESK también recuerda que en 2020 se contabilizaron deterioros por cerca de 100 millones de euros, lo que, según su opinión, demuestra que las pérdidas contables no siempre reflejan la realidad industrial de la empresa. Además, critican el pago de 2,9 millones de euros a la alta dirección en 2023, incluyendo retribuciones variables plurianuales, que consideran incompatibles con las condiciones del rescate público recibido a través del FASEE.
Sacrificios de la Plantilla y Rechazo al ERE
El sindicato denuncia que la plantilla ha soportado años de sacrificios a través de ERTEs, congelaciones salariales y pérdida de derechos laborales. En este contexto, rechazan el nuevo ERE, que prevé cientos de despidos, el cierre de la acería y la externalización de la logística.
Críticas al Rol del Gobierno Vasco
ESK critica al Gobierno Vasco por enfocarse en “minimizar el impacto” del ERE y facilitar la reestructuración de la deuda y la entrada de inversores, lo que, según el sindicato, implica aceptar los planteamientos de la dirección de la empresa.
Responsabilidad de los Accionistas
El sindicato enfatiza que la deuda no ha sido generada por la plantilla, sino por decisiones de gestión y por los accionistas, incluyendo a BBVA, la familia Ybarra y otros grandes inversores, a quienes atribuye la capacidad de recapitalizar la empresa.
Demandas del Sindicato
Finalmente, ESK exige la retirada del ERE, la defensa del empleo y de la actividad industrial, una mayor implicación institucional en favor de la plantilla y que los accionistas asuman su responsabilidad. “No sobra nadie.
El problema no es la plantilla, sino el modelo de gestión y la estructura financiera”, concluye el sindicato.













