
JUICIO DE KITCHEN: RAJOY, EL "ASTURIANO", EN EL CENTRO DE LA TRAMA DE ESPIONAJE DEL PP
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El juicio de la Operación Kitchen ha revelado detalles sobre la supuesta trama de espionaje orquestada desde el Ministerio del Interior para proteger al Partido Popular (PP) y a su entonces líder, Mariano Rajoy, del escándalo Bárcenas.
La Operación Kitchen: una trama para proteger a Rajoy
La investigación policial de la Operación Kitchen, liderada por el inspector jefe de Asuntos Internos, Gonzalo Fraga, ha confirmado que el objetivo principal de la trama era impedir que el caso Bárcenas perjudicara al PP. Durante el juicio, se han presentado pruebas que sugieren que los acusados buscaban documentos que pudieran comprometer a Rajoy, conocido en la trama como “El Asturiano” o “El Barbas”.
Un audio grabado por José Manuel Villarejo, en una conversación con el comisario Enrique García Castaño, reveló que el objetivo era encontrar “los papeles que pudieran comprometer al presidente”. Esta conversación, presentada como evidencia en el juicio, sugiere que la intención de la trama no era revelar las pruebas a un tribunal, sino proteger a Rajoy.
“El Asturiano” y “El Largo”: alias clave en la trama
El inspector Fraga confirmó que Mariano Rajoy era conocido como “El Asturiano” o “El Barbas” entre los sospechosos. En una conversación entre Villarejo y el abogado Javier Iglesias, apodado “El Largo”, se menciona la necesidad de presionar a “El Asturiano” para solucionar un conflicto interno en la Policía.
Además, Villarejo hizo una anotación que decía “Mandó mensaje a Raj”, en una clara referencia a Rajoy. Estas evidencias sugieren que Rajoy estaba al tanto de la operación y tenía capacidad para tomar decisiones importantes, como el cese de altos cargos policiales.
Rajoy tendrá que declarar en el juicio
A pesar de las frecuentes referencias a Rajoy durante la instrucción del caso, el juez García Castellón no lo llamó a declarar como testigo. Sin embargo, en el juicio, Rajoy tendrá que comparecer como testigo el 23 de abril y declarar la verdad sobre su conocimiento y participación en la Operación Kitchen.
Sergio Ríos: el chófer espía
El juicio también ha revelado detalles sobre Sergio Ríos, un personaje clave en la trama de Kitchen. Ríos, con un pasado como portero de prostíbulo y guardia de seguridad, fue colocado como chófer de la familia Bárcenas para obtener información y documentos comprometedores para el PP.
Para recompensar a Ríos por su labor como espía, los miembros de la trama lo incluyeron en la Policía Nacional, a pesar de sus malas notas en los exámenes de acceso. Además, le entregaron un arma y una licencia de armas, lo que demuestra el nivel de impunidad con el que operaban Villarejo y otros mandos policiales.
Ríos cobró 44.000 euros de los fondos reservados entre 2013 y 2015 por su trabajo en la trama de Kitchen, y el fiscal pide para él más de ocho años de prisión.
Corrupción política y económica
El caso Kitchen ha puesto de manifiesto una red de espionaje montada en beneficio del PP, lo que constituye un caso de corrupción política. Además, el presunto uso ilegal de los fondos reservados también implica un caso de corrupción económica.
El juicio de Kitchen ofrece un contraste con las acusaciones del Partido Popular a Pedro Sánchez de interferir en la justicia. En este caso, la cúpula policial intentó localizar “los papeles” de Bárcenas que perjudicaban a Rajoy, lo que demuestra una clara intención de manipular la justicia en beneficio propio.













